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Historia

La historia de la Unión Europea es una historia de paz. Sus raíces se remontan al final de la Segunda Guerra Mundial. Entonces los europeos no querían que se repitiera semejante locura de muerte y destrucción así que, a pesar de que Europa quedó dividida en dos por culpa de la Guerra Fría, que duraría 40 años, en el Este un grupo de naciones fundó el Consejo de Europa en 1949. Era el primer paso hacia la cooperación europea.

La Europa de los Seis

El Consejo de Europa no era suficiente para seis países que querían ir más allá. El 9 de mayo de 1950 Robert Schuman, ministro francés de Asuntos Exteriores, presenta su plan para una mayor cooperación. En un discurso histórico Schuman sienta las bases de la actual Unión Europea: la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), una organización que nace gracias al acuerdo que alcanzan Alemania, Italia, Francia y los tres países del Benelux: Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. La CECA tiene la misión de regular los sectores del carbón y del acero de los Estados miembros.
 
Durante una década marcada por la Guerra Fría entre el Este y el Oeste y por las protestas contra el régimen comunista en Hungría, los Seis Estados Miembros de la CECA, animados por el éxito, amplían su cooperación a otros sectores económicos. El 25 de marzo de 1957 firman el Tratado de Roma por el que se constituye la Comunidad Económica Europea, el Mercado Común, cuyo objetivo es la libre circulación de personas, mercancías y servicios entre los Estados Miembros.
 
Llegan los años 60. 1961 pasa a la historia como el año en que se construye el Muro de Berlín. Para los Seis es un periodo de crecimiento económico. La Política Común, que se pone en marcha el 30 de julio de 1962, permite un control conjunto de la producción agrícola con el objetivo de garantizar el abastecimiento. Los agricultores ven como se mejoran sus rentas e incluso se obtienen excedentes de determinados productos. En un mundo que vive una revolución, tras los acontecimientos del mayo del 68, los Seis deciden el 1 de julio del mismo año suprimir los derechos de aduanas entre ellos y crean, por primera vez, las condiciones para el libre comercio.

La primera ampliación

La primera ampliación de la CEE marca los años 70. Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido se unen el 1 de enero de 1973, aumentando el número de Estados Miembros hasta nueve. Poco después, en octubre de ese mismo año, la guerra árabe-israelí, breve pero violenta, provoca una crisis energética que trae problemas económicos a Europa. En señal de solidaridad los dirigentes de la CEE crean el Fondo Europeo de Desarrollo Regional que garantiza la transferencia de los recursos financieros de las regiones ricas hacia las más pobres para mejorar carreteras, comunicación, atraer inversiones y crear empleo. Esta política de ayuda actualmente absorbe una tercera parte del presupuesto europeo.
 
La caída del régimen de Salazar en Portugal en 1974 y la muerte del general Franco en España al año siguiente abren el camino para una nueva ampliación de la CEE que aún tardará en llegar.
 
En 1979 el Parlamento Europeo vive un cambio con la primera elección por sufragio universal directo. Sus diputados, que antes eran delegados de los parlamentos nacionales, se constituyen en grupos políticos paneuropeos.

La CEE de los Doce

El sindicato polaco Solidarność (Solidaridad) y su dirigente, Lech Walesa, se hacen famosos en Europa y en todo el mundo por las huelgas que organiza en los astilleros de Gdansk durante el verano de 1980. Pero la adhesión de Varsovia aún debe esperar. En 1981 es el turno de Grecia, que se convierte en el décimo miembro de la CEE. Cinco años más tarde se unen España y Portugal para formar la Europa de los Doce.
 
A pesar de que en 1968 se suprimieron los derechos de aduana aún quedan muchos obstáculos para la libre circulación de mercancías, lo que lleva a la firma del Acta Única Europea, tratado que constituye la base de un programa destinado a eliminar definitivamente las trabas a la libre circulación, lo que dio lugar al Mercado Único. Un año después se crea el programa Erasmus, que ya han disfrutado dos millones de jóvenes.

De la reunificación alemana a la guerra de los Balcanes

El 9 de noviembre de 1989 fue la gran fecha de los años ochenta: la caída del Muro de Berlín y la apertura, por primera vez tras 28 años, de la frontera entre la Alemania del Este y la Alemania del Oeste, que poco después se reunificarán, marca a varias generaciones.
 
Con la caída del Comunismo, los europeos se convierten en verdaderos vecinos. Pero en 1991 los problemas están en los Balcanes. Yugoslavia comienza a resquebrajarse y los primeros enfrentamientos se producen en Croacia y luego en Bosnia y Herzegovina, donde estalla una violenta guerra civil entre serbios, croatas y musulmanes.
 
En la Europa de los Doce, la integración aumenta con la firma del Tratado de la Unión Europea en Maastricht. Este tratado constituye un hito en el proceso de creación de la UE y establece normas claras para su futura moneda única, el Euro, y su política exterior y de seguridad común. Además se refuerza la cooperación en materia de justicia y asuntos interiores. La Comunidad Europea se convierte oficialmente en la Unión Europea. Un año más tarde se establece el Mercado Único con la puesta en marcha de sus cuatro libertades: la libre circulación de mercancías, de servicios, de personas y de capitales.

La Unión de los Quince

Austria, Finlandia y Suecia se unen a la Unión Europea el 1 de enero de 1995 y tan solo tres meses después, el 26 de marzo del mismo año, entra en vigor el espacio Schengen. Esta pequeña ciudad de Luxemburgo da nombre a los acuerdos que permiten a los europeos viajar sin control de pasaportes en las fronteras.
 
El Tratado de Amsterdam, que se firma el 17 de junio de 1997, contiene disposiciones destinadas a reformar las instituciones europeas, dar más peso a Europa en el mundo, dedicar más recursos al empleo y aumentar los derechos de los ciudadanos. A finales de 1997 deciden abrir las negociaciones para la adhesión de diez países de Europa Central y Oriental: Bulgaria, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Polonia y Rumanía. A ellos se unen las islas mediterráneas de Chipre y Malta. Sin embargo, es en el año 2000 cuando el Tratado de Niza abre la vía a la ampliación, reformando las reglas de votación en el seno de la Unión Europea. Una ampliación que no se completará hasta 2007.

Más integración

El 1 de enero de 1999 da inicio a una nueva etapa de la Integración Europea: el euro se convierte en la moneda común de más de 300 millones de europeos a pesar de que billetes y monedas no llegarán hasta el 1 de enero de 2002.
 
El año 2001 pasa a la historia por los atentados del 11 de septiembre. Un acontecimiento que obliga a los Estados miembros de la Unión Europea a reforzar progresivamente la cooperación en la lucha contra la criminalidad y el terrorismo.
 
En el marco de su política exterior y de seguridad común la UE lleva a cabo misiones de paz en los Balcanes: primero en la Antigua República Yugoslava de Macedonia y luego en Bosnia y Herzegovina. Estamos en 2003, un año más tarde, el 1 de enero, la adhesión de diez países pone fin a las divisiones entre la Europa del Este y la del Oeste. De los doce países que presentaron su candidatura en 1997 solo Rumanía y Bulgaria se han quedado fuera porque se consideró que aún no estaban preparados.
 
Es la Europa de los Veinticinco y muchos piensan que es hora de que la Unión Europea tenga una Constitución. Mientras, la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Croacia y Turquía llaman a la puerta de la Unión Europea.
 
En 2005 el no francés y holandés en referéndum obligan a abandonar el tratado constitucional, que fue sustituido en 2007 por el Tratado de Lisboa. En él se retoman las grandes líneas de la Constitución pero de una manera menos ambiciosa. Éste es también el año en que Rumanía y Bulgaria entran en la Unión Europea.
 
Así llegamos a esta Europa de Veintisiete en la que se celebran las elecciones de 2009 al Parlamento Europeo.

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